Una división de HISPALHIDRO · Depuradoras de oxidación total. Calidad, garantía y precios directos. Consulta nuestras ofertas.
HISPALHIDRO cuenta con un amplio catálogo de depuradoras de oxidación total estándar, SBR (reactor biológico secuencial) y SAF (sistema de aireación fija con lecho filtrante sumergido), destinadas al tratamiento de aguas residuales domésticas o asimilables.
Nuestras depuradoras están diseñadas conforme a la normativa UNE-EN 12566-3, correspondiente a pequeñas plantas de depuración de aguas residuales domésticas para poblaciones de hasta 50 habitantes equivalentes, y disponen de marcado CE cuando corresponde al producto certificado.
En este sitio encontrarás información sobre las depuradoras de oxidación total, sus accesorios y complementos más habituales, así como nociones sobre su funcionamiento, instalación, sistema de drenaje, puesta en marcha y mantenimiento.
Estamos en continua búsqueda de nuevas soluciones para atender las distintas necesidades de nuestros clientes.
Una depuradora de oxidación total es un sistema diseñado para la depuración biológica de aguas residuales urbanas domésticas o asimilables, mediante un proceso de tratamiento basado en microorganismos que trabajan en presencia de oxígeno.
A diferencia de una fosa séptica convencional, la depuradora de oxidación total incorpora un reactor biológico aireado, donde las bacterias aerobias degradan la materia orgánica gracias al aporte de oxígeno.
Para conseguir este ambiente oxigenado es necesario disponer de un sistema de aireación, normalmente mediante una bomba soplante conectada a difusores o mediante otros sistemas de aportación de aire, según el diseño de la depuradora.
El proceso permite alcanzar rendimientos de depuración notablemente superiores a los sistemas de tratamiento primario, siempre de acuerdo con el diseño y las prestaciones certificadas de cada equipo.
Para el diseño y dimensionamiento de nuestras depuradoras de oxidación total se consideran unos valores de referencia para las aguas residuales domésticas de entrada de:
DBO₅: 300 mg/l
DQO: 450 mg/l
Sólidos en suspensión (SS): 450 mg/l
Estos valores se utilizan como referencia para caracterizar la carga contaminante de las aguas residuales domésticas que entran en la depuradora.
Tanto una fosa séptica como una depuradora de oxidación total realizan un tratamiento de las aguas residuales, pero el proceso de depuración y el grado de tratamiento que pueden alcanzar son diferentes.
En una fosa séptica, el tratamiento se basa principalmente en la decantación de los sólidos y la digestión anaerobia de parte de la materia orgánica. Se trata fundamentalmente de un sistema de tratamiento primario.
En una depuradora de oxidación total, además de la separación de sólidos, se produce un tratamiento biológico aerobio mediante el aporte de oxígeno al reactor de oxidación. Los microorganismos aerobios utilizan la materia orgánica presente en las aguas residuales, consiguiendo un grado de depuración superior.
Por ello, una fosa séptica y una depuradora de oxidación total no son sistemas equivalentes. La elección dependerá de las características de la instalación, del destino del agua depurada y de los requisitos de vertido aplicables en cada caso.
Cuando se necesita un mayor grado de tratamiento de las aguas residuales, la depuradora de oxidación total constituye una solución más avanzada que una fosa séptica convencional.
La aireación se realiza mediante una bomba o motor soplante de aire, que introduce aire en el reactor de oxidación a través de unos difusores instalados en su interior, formando la denominada parrilla de difusores.
Estos difusores aportan el oxígeno necesario para el desarrollo de los microorganismos aerobios y, al mismo tiempo, favorecen la homogeneización de las aguas residuales, facilitando una distribución uniforme de la carga orgánica en el reactor.
De esta forma se crean las condiciones adecuadas para que tenga lugar el proceso de depuración biológica por oxidación de la materia orgánica.
En el segundo compartimento, correspondiente al sedimentador o clarificador, tiene lugar la separación de los sólidos mediante sedimentación.
Una parte de los fangos decantados puede recircularse hacia el reactor de oxidación, donde vuelven a participar en el proceso biológico. Esta recirculación permite mantener una concentración adecuada de microorganismos en el reactor y contribuye a optimizar el proceso de depuración.
El diseño, las características y los requisitos aplicables a las pequeñas plantas de depuración de aguas residuales domésticas de hasta 50 habitantes equivalentes están contemplados en la UNE-EN 12566-3.
Esta norma establece los requisitos y métodos de ensayo que deben cumplir determinados equipos prefabricados para poder demostrar sus prestaciones de depuración y disponer del marcado CE, cuando les resulte aplicable.
Los ensayos de prestaciones se realizan conforme al procedimiento establecido y con la intervención de los organismos notificados correspondientes.
El rendimiento de una depuradora se puede valorar, entre otros parámetros, mediante el porcentaje de reducción de la carga contaminante presente en las aguas residuales.
Entre los principales parámetros utilizados se encuentran:
DBO₅ (Demanda Bioquímica de Oxígeno): cantidad de oxígeno que necesitan los microorganismos para degradar la materia orgánica biodegradable presente en el agua durante un periodo de cinco días.
DQO (Demanda Química de Oxígeno): cantidad de oxígeno equivalente necesaria para oxidar químicamente las sustancias oxidables presentes en el agua.
SS (Sólidos en Suspensión): partículas sólidas que permanecen suspendidas en el agua y que pueden separarse mediante determinados procedimientos de filtración.
Los rendimientos de depuración de las pequeñas plantas de tratamiento se determinan mediante los ensayos establecidos en la UNE-EN 12566-3, que permiten evaluar, entre otros parámetros, la reducción de DBO₅, DQO y sólidos en suspensión.
Como valores de referencia para el agua depurada se pueden considerar:
DBO₅: ≤ 25 mg/l
DQO: ≤ 125 mg/l
SS: ≤ 35 mg/l
No obstante, los requisitos concretos de calidad del agua depurada y las condiciones de vertido dependen del destino del efluente, del medio receptor y de la autorización o normativa aplicable a cada instalación.